viernes, 30 septiembre 2005

La música

La música hoy no suena como otros días... Sale forzada, sólo hay silencio. Pero silencio oscuro, como esperando. Esperando el regreso, esperando su calor...

Mi luz, mi corazón

mi pajarita mi creyón,

por verte fui dejando siluetas en las puertas...

("Dibujos animados")

 

Perdí la señal,

los horarios, los trenes

nostalgia es el verbo

que piensa en tu olor...

( "De menos")

 

...mil nueve siete dos,

un duro de palotes y un polo de limón...

("2.000 recuerdos")

 

(Pedro Guerra)

 

...esperando al sol.

I I I I

 

 

 

 

martes, 27 septiembre 2005

El sentido de la vida (2)

 

(De "El hombre en busca de sentido", de V. Frankl):

 

        "Fue entonces cuando aprendí el significado del mayor de los secretos...:

    la solución del hombre está en el amor y a través del amor.

    Comprendí cómo el hombre, desposeído de todo en este mundo,

    todavía puede conocer la felicidad -aunque sea sólo momentaneamente-

    si contempla al ser querido"

 


lunes, 26 septiembre 2005

El sentido de la vida

 

Todo el ruido, el jaleo, la contaminación (también la acústica), las prisas, la constante actividad, etc, nos hacen muchas veces pasar por encima de la vida sin ni siquiera mirarla, sin ni siquiera vivirla.

Pero me resisto a que no seamos capaces de sentir, tocar, escuchar, pensar, rezar, amar.

Ayer me hablaron de un joven muy enfermo, recordándome lo importante que es vivir el momento presente.

En los peores momentos de mi vida (muertes o sufrimiento de la gente a la que quiero), es en los que he visto clarísimo el misterio de la vida y la felicidad: el amor. Lo he visto como la única solución y sentido posible de esta vida que entonces he valorado como algo maravilloso, aun en el sufrimiento, si ese amor existe o al menos queda la esperanza de que exista.

Y debe de ser ese amor el que dignifica a la persona, en cualquier situación, incluso cuando no seamos más que un despojo para esta sociedad...

 

 

 

 

 

viernes, 16 septiembre 2005

El sol

Cuando una persona a la que quiero con toda mi alma pasa por un mal momento, lo que siento es un dolor casi físico y una impotencia tremenda...

¿Cómo convencer a alguien de su gran valor como persona y como profesional, aunque tenga debilidades y fallos como todo el mundo?

 Pues eso, Enrique: que tu día a día puede mejorar (debe mejorar), pero que sepas que ese día a día (ése, y ningún otro; no se podría sustituir por ninguno) es el "sol" que sale todos los días para nosotras dos.

Te queremos

:-) 

miércoles, 14 septiembre 2005

Resuelta en luna

NANAS DE LA CEBOLLA

 

(Dedicadas a su hijo, a raíz de

recibir una carta de su mujer,

en la que decía que no comía

más que pan y cebolla).


 

La cebolla es escarcha
cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.

En la cuna del hambre
mi niño estaba.

 

Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.

Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.

Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.

Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.

Tu risa me hace libre,
me pone alas.

Soledades me quita,
cárcel me arranca.

Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.

Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras

Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.

 

La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!

Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.

Ser de vuelo tan alto,
tan extendido,
que tu carne es el cielo
recién nacido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!

Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.

Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.

Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa ni
lo que ocurre.

Miguel Hernández

 

17:15 Anotado en Poesía | Permalink | Comentarios (0) | Email esto

domingo, 11 septiembre 2005

Esta madrugada hará 12 años que (¡por fin!) dije una especie de sí, una especie de consentimiento a lo que iba a ser el resto de mi vida junto a una persona. Es la persona que me hace feliz, y también es la que me ha hecho este blog, y de paso también la cena y una hija...

¡Cuántas cosas! Es divertido poder decir todas esas cosas sin que nadie me diga que qué enumeración más estúpida o sin sentido. Y es que es así como me ha salido, y es así como vivimos el día a día, y también mezclamos besos y enfados, alabanzas, reproches, comprensión, desencuentros... pero nos queremos, y nos queremos mucho. Y todo vale la pena vivirlo, y siempre intentaremos mejorar, porque así nos lo va a exigir nuestra hija.

Nuestra hija es el mejor proyecto común que nos podía regalar Dios, y así lo estamos recibiendo, como un regalo alucinante.

Tendré que pensar un título para este blog. (¿O es una "especie" de blog, como el sí de hace 12 años y como casi todo lo que hago -excepto mi hija y nuestro amor-...?).

Bueno, ya está. Por culpa del ordenador se me ha cortado la "inspiración". A lo mejor vuelve...

Adiós

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