martes, 28 noviembre 2006

Soledad

El fondo es siempre la soledad...

 En la belleza, en la contemplación de la belleza, en la tristeza, en la debilidad... siempre estamos solos. Nunca voy a ser capaz de expresar lo feliz que fui excuchando esa música. Con nadie he podido compartir ese sentimiento de plenitud ante la belleza, ni la empatía con los sentimientos que me sugería . Y eso duele.

También ocurre con los sentimientos tristes, o de vulnerabilidad, o melancolía... aunque en esos casos la soledad parezca algo más natural que en los de plenitud; no hay  tanto contraste y puede que incluso duela un poco menos.

Pero en algún momento, en algún sitio, dejaremos de ser incompletos. Y ahora nos queda intentarlo, y  agradecer la compañía que sí  tenemos, buscando comunicarnos no sólo con las palabras, sino también con el  corazón.